martes, 5 de mayo de 2015

EPÍSTOLAS SURIANAS (Carta al Gober) De Julio Ayala Carlos

Mi Sustitutazo…

Tú sabes, más que yo, que en Guerrero no hay gobierno, o mejor dicho, gobernador, aunque tú cobres como tal y tengas a tu hija, así como la de la maestra, como funcionarias del DIF, y a tus amigos cobrando como secretarios de despacho…

Digo, porque si hubiera gobierno, y si tuviéramos gobernador en el estado, seguramente muchas cosas que tienen a Guerrero, y a los guerrerenses en la zozobra, no sucederían. Si tuviéramos gobierno, ciertamente el estado sería otro.

Todo esto viene a cuento porque ayer, ante la evidente falta de gobierno, tuvieron que ser los propios ciudadanos de Atlixtac, junto con sus comisarios municipales, los que abrieran el Palacio Municipal de ese lugar, que desde hace ya varios meses permanecía cerrado por los cetegistas y grupos anarquistas que en la región de la Montaña integran el llamado MPG, que no es otra cosa más que refugio de malvivientes.

Claro, habrá que ver qué dicen estos grupos que aprovechando la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, no sólo cerraron el Palacio Municipal de Atlixtac, sino otros como el de Chilpancingo, el de Acapulco, el de Chilapa, y el de Tlapa, afectando con ello no solo a los gobiernos municipales en función, sino a la población en general de esos municipios.
Y es que, como todo mundo lo sabe, con el cierre de los palacios municipales, en donde se encuentran generalmente todas las áreas de gobierno, prácticamente se paralizan las actividades de los ayuntamientos, pues si bien pueden funcionar en oficinas alternas, no es lo mismo y en consecuencia se dejan de realizar diversas actividades que benefician a la población.

Eso, por un lado, pues por el otro los ciudadanos y cuanta persona tiene necesidad de realizar trámites en el ámbito municipal, se ven afectadas porque, o no funcionan al cien por ciento las oficinas encargadas de brindar el servicio, o simplemente no las llevan a cabo, o pierden más tiempo de lo normal, lo que genera malestar entre la población.

Además de ello, los gobiernos municipales también se ven afectados, pues dejan de percibir diversos ingresos, como el proveniente del pago de impuestos, principalmente el del impuesto predial. Un ejemplo de ello es el caso de Chilpancingo, en donde las autoridades han dicho que por la toma del Palacio de Gobierno, el municipio ha dejado de percibir recursos por el orden de los 30 millones de pesos, recursos con los que se brindan diversos servicios, además de realizarse pavimentaciones de calles, y ampliaciones de redes de drenaje, y alumbrado público, entre otros.

Todo ello, sin duda, llevó a los habitantes de Atlixtac, encabezados por sus comisarios municipales, a abrir las rejas del Palacio Municipal que permanecían cerradas por los cetegistas y compañía, aun con el riesgo de que este grupo radical se hiciera presente y golpeara a quienes se decidieron a abrir la sede del gobierno de ese lugar.

Una nota del periodista Salomón Flores, da cuenta de ello: “Autoridades de las comunidades que conforman el municipio de Atlixtac, jefes de rancherías y ciudadanos, decidieron recuperar el palacio municipal, para lo cual quitaron sellos y demás cosas que tenía, y que fueron puestos por normalistas y policías comunitarios, esto en demanda para exigir al gobierno del estado y federal la aparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa que desaparecieron en el municipio de Iguala.
“Un grupo importante de 67 autoridades locales, jefes de rancherías, sectores de la población, tomaron la decisión de reabrir el palacio municipal, para que las autoridades puedan darles atención y con ello no anden buscando lugares para ser atendidos, además de que estando en lugares distintos a ellos los hacen dar más vueltas por la falta de material.

“Fue alrededor de las dos de la tarde de este lunes, cuando un grupo importante de autoridades locales y sectores de la población, abrieron el inmueble municipal, y grande fue su sorpresa de encontrarlo en condiciones muy dañinas, con materiales dañados, y oficinas afectadas, por lo que manifestaron no saber a cuánto ascienden los daños materiales, pero sí mostraron su indignación por el actuar de los normalistas y policías comunitarios.

“Tiempo después se trasladaron al domicilio del presidente municipal, Juventino Flores Salgado, para hacerle ver la recuperación del inmueble, ya que ellos estaban cansados de las afectaciones que le han hecho los normalistas y comunitarios, y que ese tipo de decisiones lejos de perjudicar al gobierno, dañaba mucho al pueblo, y advirtieron, “de ahora en adelante ya no vamos a permitir, que personas ajenas o grupos conflictivos, quieran perjudicar al pueblo”.

Comentarios: julio651220@hotmail.com